En el aeropuerto de Leipzig/Halle se produjo un incidente de seguridad extraordinariamente grave durante la noche del 4 al 5 de agosto de 2026. Se encontró un dron en las instalaciones del aeropuerto que, según la Fiscalía General del Reich, llevaba explosivos profesionales y un detonador.
Los investigadores asumen que el dron estaba destinado a causar una explosión en las instalaciones. La Fiscalía General ha asumido el procedimiento debido a la importancia especial del caso. La Oficina Federal de Criminología lleva a cabo las investigaciones policiales.
El lugar del hallazgo también es relevante. El dron fue descubierto en el área de seguridad cerca de la pista sur y en las proximidades de un avión de carga ucraniano. Antonov Airlines opera grandes aviones de carga An-124 en Leipzig/Halle, que se utilizan tanto para transportes civiles como para tareas de logística internacional. Hasta ahora no se ha confirmado si uno de estos aviones fue realmente el objetivo del posible ataque.
Las operaciones de vuelo tuvieron que suspenderse temporalmente debido al incidente. Varios aviones fueron desviados. Especialmente relevante para la logística: Un avión de carga de DHL tuvo que abortar el aterrizaje debido al cierre y posteriormente colisionó con un objeto desconocido en el área ampliada del aeropuerto. Los investigadores consideran posible otro dron. El avión pudo volar seguro hacia Hannover. Allí se detectaron daños leves.
El director de DHL, Tobias Meyer, habló de repercusiones operacionales "ciertamente considerables". Leipzig/Halle es uno de los principales centros de carga aérea de Europa. El aeropuerto reporta aproximadamente 1,4 millones de toneladas de carga al año y alrededor de 70 vuelos de carga regulares y chárter diarios. Para DHL, Leipzig es un centro de distribución de expresos europeo central.
Políticamente, el caso se toma muy en serio. El ministro del Interior de Sajonia, Armin Schuster, lo calificó como un grave incidente de seguridad. El político de defensa de la CDU, Roderich Kiesewetter, sospecha un ataque híbrido controlado por Rusia y exige consultas de la OTAN conforme al artículo 4.
Es importante destacar: La participación rusa no ha sido probada hasta ahora. Las investigaciones continúan.
