La industria de la carga aérea debe ajustar drásticamente sus expectativas para 2026. IATA solo espera 71,7 millones de toneladas de carga aérea. Eso representa apenas un 0,2 por ciento más que el año anterior.
A finales de 2025, IATA había anticipado un crecimiento significativamente mayor. Ahora, los conflictos en Oriente Medio, el comercio mundial más débil y las conexiones aéreas restringidas presionan el mercado.
Al mismo tiempo, los costos están explotando. Se espera que la factura global de combustible de las aerolíneas aumente de 252 a alrededor de 350 mil millones de USD en 2026. Esto implica casi un 40 por ciento más que el año anterior. El precio promedio del combustible para aviación se espera que sea casi un 70 por ciento más alto.
Para la carga aérea, esta es una situación especial. Las cantidades crecen poco, pero los costos aumentan considerablemente. Además, en algunas rutas hay menos capacidad de carga disponible en el fuselaje de los aviones de pasajeros. Esto puede mantener las tarifas elevadas, a pesar de que el volumen total prácticamente se estanque.
Por lo tanto, IATA espera que los ingresos de la carga aérea aumenten un 7,2 por ciento hasta alcanzar los 162 mil millones de USD. No porque haya mucha más mercancía volando, sino porque las aerolíneas trasladan parte de los costos más altos a los precios.
Para los cargadores, esto significa: poco crecimiento no implica automáticamente tarifas más bajas. En algunas rutas, la escasez de capacidad, los desvíos y los altos recargos por combustible pueden seguir causando aumentos de precios significativos.
