A partir del 1 de julio de 2026, entrarán en vigor en Suiza varios cambios en la legislación de tráfico por carretera que son relevantes para las empresas de transporte, los operadores de flotas y los tráficos transfronterizos de furgonetas de entrega. Los temas centrales son dos: un mejor tratamiento de los camiones con propulsión eléctrica o de hidrógeno y la ampliación de las regulaciones sobre tiempo de trabajo, conducción y descanso a ciertos vehículos utilitarios ligeros en el transporte internacional de mercancías.
El Consejo Federal ha decidido las correspondientes adaptaciones en el ámbito de las normas de tráfico y las regulaciones técnicas. Así, Suiza se acerca a las normas europeas en puntos importantes. Para el sector, no se trata de una pequeña formalidad, sino de la configuración del vehículo, la carga útil, la planificación de la utilización, los dispositivos de control, las tarjetas de conductor, la formación y el archivo de datos.
Un primer punto se refiere a los camiones y semirremolques con propulsión alternativa. Los vehículos eléctricos y de hidrógeno a menudo traen un peso propio mayor que los vehículos diésel comparables, debido a la batería, la celda de combustible, los tanques u otros componentes técnicos. Sin ajustes, esto puede reducir la carga útil y desventajar a tales vehículos en la competencia internacional.
La nueva regulación deberá compensar este peso técnico adicional. El pensamiento práctico detrás de esto es sencillo: un camión con propulsión limpia no debería volverse menos económico solo porque la técnica de propulsión es más pesada. Esto es importante para las empresas de transporte, ya que la carga útil en la operación diaria decide directamente sobre los costos, la planificación de rutas y la utilización del vehículo.
El segundo punto se refiere a los vehículos utilitarios ligeros y las combinaciones de vehículos por encima de 2.5 toneladas. A partir del 1 de julio de 2026, estos vehículos estarán sujetos a la ARV 1 en el transporte internacional de mercancías si el conductor pasa más de la mitad de su tiempo de trabajo conduciendo. En consecuencia, se aplican las regulaciones sobre tiempo de trabajo, conducción y descanso que hasta ahora se conocían principalmente del ámbito de los vehículos utilitarios pesados.
Es importante la delimitación clara. No se trata de cada furgoneta en el tráfico nacional suizo. La ASTRA aclara que no hay cambios para el tráfico dentro de Suiza. Afectados son los transportes de mercancías internacionales y operaciones transfronterizas comparables. También las combinaciones de vehículos pueden volverse relevantes si el vehículo tractor y el remolque juntos superan el límite de 2.5 toneladas.
En la UE, este cambio es parte del paquete de movilidad. A partir del 1 de julio de 2026, los vehículos utilizados comercialmente en el tráfico transfronterizo de más de 2.5 a 3.5 toneladas deberán estar equipados con un tacógrafo inteligente. Varios expertos señalan que también los vehículos existentes pueden verse afectados. Suiza adopta esta lógica para el tráfico internacional.
Para las empresas, esto significa: quienes crucen la frontera con furgonetas, vehículos de transporte o combinaciones de vehículos más pequeñas deben revisar su flota ahora. No solo son importantes el peso bruto registrado, sino también el tipo de uso, el propósito comercial, la proporción de conducción de los empleados, la operación con remolque y las rutas internacionales.
La implementación práctica no debe subestimarse. Un tacógrafo no es simplemente un dispositivo en el tablero. Implica obligaciones. Las empresas necesitan tarjetas de conductor, tarjetas de empresa, procesos para la descarga de datos, archivo, controles, formación y reglas internas claras. Quien se prepare demasiado tarde, arriesga tiempos de inactividad innecesarios y discusiones en los controles.
Para los transportes clásicos dentro de Suiza, el cambio es limitado. Quien solo opere dentro de Suiza no se verá automáticamente obligado a instalar un tacógrafo por la nueva normativa internacional de 2.5 toneladas. Sin embargo, quienes viajen regularmente a Alemania, Francia, Italia, Austria o Liechtenstein deberían prestar más atención.
Particularmente en el ámbito de la logística de express, mensajeros, montaje, repuestos y servicio, el cambio puede hacerse notar. Muchas empresas utilizan vehículos por debajo de 3.5 toneladas de forma consciente, ya que eran administrativamente más sencillos que los camiones pesados. Esta brecha se hace más pequeña en el tráfico transfronterizo. La furgoneta sigue siendo flexible, pero se acerca regulatoriamente al camión clásico.
Para los vehículos utilitarios eléctricos, la compensación de peso representa una señal positiva. Elimina parte de la desventaja práctica de las propulsiones alternativas. Sin embargo, la descarbonización en el transporte por carretera sigue siendo un desafío. La infraestructura de carga, la autonomía, los precios de adquisición, los perfiles de rutas y las reservas de peso deben encajar. La nueva regulación ayuda, pero no resuelve todos los problemas operativos.
El mensaje para el sector es claro: a partir de julio de 2026, el transporte internacional por carretera por debajo de 3.5 toneladas será más formal. Al mismo tiempo, la transición a vehículos utilitarios eléctricos y de hidrógeno debería volverse un poco más práctica. Quien analice su flota de manera adecuada hoy puede evitar apuros más tarde.
