Las devoluciones y el omnicanal cambian la logística en su núcleo
En enero de 2026, los análisis de mercado actuales muestran una imagen clara. La logística inversa se está convirtiendo en un segmento de crecimiento a nivel mundial dentro de la cadena de suministro. Paralelamente, aumenta la importancia de los conceptos de cumplimiento omnicanal, donde se gestionan de manera integrada el comercio físico, el comercio electrónico y los marketplaces.
La tasa de devoluciones en el comercio en línea varía entre el 15 y el 40 por ciento, dependiendo del sector. Esto obliga a las empresas a reorganizar sus centros de distribución. Además de la preparación de pedidos clásica, la gestión de devoluciones está ganando importancia. Procesos como la inspección de mercancías, el control de calidad, la reacondicionamiento y la reintegración en el inventario se están convirtiendo en etapas de creación de valor independientes.
El cumplimiento omnicanal requiere inventarios transparentes en todos los canales de distribución. La gestión de inventarios en tiempo real, los sistemas de gestión de almacenes y la lógica inteligente de enrutamiento de pedidos determinan si un pedido se envía desde el almacén central, desde un micro hub o desde una tienda.
Además, el uso de la inteligencia artificial para pronósticos está en aumento. Los modelos de pronóstico analizan datos de ventas, patrones de devoluciones y efectos estacionales. El objetivo es una mejor planificación de capacidades en el almacén, transporte y última milla. Esto reduce los inventarios de seguridad y, al mismo tiempo, aumenta el nivel de servicio.
También la entrega de la economía gig sigue expandiéndose. Los modelos de entrega basados en plataformas complementan las estructuras clásicas de KEP. Esto cambia la estructura de costos en la distribución urbana y aumenta la presión sobre la eficiencia y la transparencia.
Las empresas que integran estratégicamente la logística inversa no solo pueden reducir costos, sino también apoyar objetivos de sostenibilidad. La reacondicionamiento y la reventa prolongan el ciclo de vida del producto y mejoran el balance de CO2.
