En los EE. UU., la disputa aduanera se está volviendo realmente costosa. El Departamento del Tesoro de EE. UU. reembolsó casi 22 mil millones de USD en aranceles a los importadores en mayo de 2026.
Esta no es una cifra pequeña. Los reembolsos fueron aproximadamente del mismo monto que los nuevos ingresos aduaneros en el mismo mes. En términos simples: lo que el estado recaudó a través de los aranceles salió casi completamente nuevamente como reembolso.
El trasfondo es la disputa sobre los aranceles anteriores de EE. UU. que fueron anulados por los tribunales. En total, se trata de alrededor de 166 mil millones de USD en aranceles que han sido clasificados como ilegales o que ahora están en el proceso de reembolso.
Para los importadores, esto es, por supuesto, interesante. Muchas empresas han pagado altos aranceles durante meses o años. Ahora se trata de quién recuperará el dinero, qué tan rápido se realizará el reembolso y si todas las empresas afectadas serán tratadas por igual.
Precisamente aquí radica el problema. Las grandes empresas con agentes de aduanas y buena documentación suelen pasar más rápidamente por el proceso. Los importadores más pequeños tienen más dificultades. Deben demostrar qué tarifas se han pagado y si son elegibles para reembolso.
Para los transportistas y agentes de aduanas, esto es un tema de asesoramiento claro. Aquellos que gestionan importaciones desde EE. UU. deberían advertir a sus clientes sobre posibles reembolsos. Al mismo tiempo, se debe verificar cuidadosamente si las posiciones aduaneras afectadas, los datos de importación y la documentación están completas.
En resumen: La aduana de EE. UU. sigue siendo un caos. Pero esta vez no solo se trata de nuevos impuestos, sino también de mucho dinero que podría volver a fluir.
