Los Estados Unidos e Irán han acordado un marco para poner fin al conflicto que comenzó a finales de febrero. El memorandum se firmará el viernes 19 de junio de 2026 en Suiza. Para la logística, un punto es especialmente importante: el estrecho de Ormuz se abrirá nuevamente al tráfico comercial tras la firma. El presidente de EE. UU., Donald Trump, habla de un paso sin peaje. Irán también ha declarado que los barcos comerciales podrán pasar nuevamente. En los mercados, la noticia causó alivio inmediato. El precio del petróleo Brent cayó temporalmente alrededor del 5 por ciento. Esto demuestra cuán crucial es el estrecho para el suministro mundial de petróleo y gas. Sin embargo, el tráfico marítimo aún no opera con normalidad. Las empresas navieras y asociaciones marítimas permanecen cautelosas. Primero debe quedar claro que la ruta es realmente segura. Temas como las minas, seguros y riesgos militares siguen siendo una preocupación. Por lo tanto, Maersk aún no ha anunciado ningún cambio en sus operaciones en Medio Oriente. Otras navieras también esperan detalles concretos y autorizaciones de seguridad. Los expertos anticipan que el tráfico se normalizará de manera gradual. El acuerdo tampoco resuelve todas las preguntas pendientes. El programa nuclear iraní, sanciones y otros puntos de conflicto político se negociarán durante los próximos 60 días. No obstante, para los transportistas y cargadores, la noticia representa un alivio significativo. Si Ormuz permanece abierto de manera permanente, los precios de la energía, los tráficos de petroleros, los seguros y los transportes en la región del Golfo pueden comenzar a estabilizarse lentamente. Sin embargo, es importante hacer una distinción: la apertura de Ormuz no significa automáticamente que el Mar Rojo y la ruta de Suez se puedan utilizar nuevamente de manera normal de inmediato. La situación de seguridad relacionada con los ataques de los hutíes sigue siendo un tema separado.