Varias grandes empresas de fabricación de vehículos, energía e infraestructura quieren impulsar conjuntamente el uso de camiones de hidrógeno en Europa. Se mencionan Daimler Truck, Volvo Group, Toyota Motor Corporation, Bosch, Air Liquide, TotalEnergies, TEAL Mobility y MB Energy. Se espera que se unan más socios. El objetivo no es solo poner vehículos en el mercado. Al mismo tiempo, deben surgir estaciones de repostaje de hidrógeno a lo largo de los principales corredores de transporte europeos. También forma parte del plan el suministro de hidrógeno a un precio viable. Precisamente esta coordinación suele faltar hoy en día. Un transportista no compra un camión de hidrógeno si hay pocas estaciones de repostaje en su ruta. Por su parte, un operador de estaciones de repostaje apenas invierte mientras haya muy pocos vehículos en circulación. Se suma a esto el precio del hidrógeno, que es decisivo para la operación económica. Por eso, las empresas quieren coordinar temporalmente los vehículos, las estaciones de repostaje y el suministro de combustible. Hasta 2030, esto debería permitir un mayor uso de camiones de hidrógeno. El hidrógeno se considera como un complemento a los camiones con batería eléctrica y no como una solución única. Sin embargo, aún faltan los detalles cruciales para la práctica. Se desconoce qué corredores se ampliarán primero, cuántas estaciones de repostaje están planeadas y cuándo abrirán. Tampoco hay cifras sobre el precio del hidrógeno ni sobre posibles contratos de compra. Los planes completos se presentarán el 15 de septiembre de 2026 en la IAA Transportation en Hannover. Hasta entonces, queda por ver si el anuncio se convertirá en un plan de expansión vinculante con plazos e inversiones claros.