La situación de seguridad en el Golfo afecta los horarios y las operaciones
La situación de seguridad en el Alto Golfo sigue siendo tensa. Las navieras con servicios desde y hacia Jebel Ali, Dammam o Umm Qasr están observando la situación continuamente. El trasfondo son las tensiones militares en la región, así como las señales políticas desde Washington.
Varios transportistas han anunciado que actualizarán su evaluación de riesgos para escalas en el Golfo Pérsico. El enfoque está en los recargos por riesgo de guerra, las primas de seguros y posibles ajustes en la rotación de ciertos servicios de línea.
Para la planificación operativa, esto significa una mayor complejidad. Cualquier cambio en el horario afecta los tiempos de tránsito, la disponibilidad de equipos y la rotación de slots. Los flujos de exportación de los sectores de energía y química, así como las cargas de proyectos para proyectos de infraestructura, se ven especialmente afectados.
Las aseguradoras han señalizado en algunos casos primas más altas para Hull and Machinery, así como para las coberturas P&I. Estos costos se incorporan a la tarifa de flete. Los cargadores deben prepararse para tasas al contado volátiles.
La situación geopolítica también juega un papel. Las tensiones políticas entre EE. UU. y actores regionales afectan la percepción del riesgo. Los flujos comerciales reaccionan de manera sensible a las sanciones, maniobras militares o nuevas medidas arancelarias.
Por lo tanto, los responsables de logística están aumentando su énfasis en la planificación de escenarios. Se están examinando rutas alternativas a través de otros hubs. Al mismo tiempo, la transparencia en la cadena de suministro está ganando importancia. Los sistemas digitales de seguimiento y rastreo ayudan a detectar retrasos de manera temprana e informan proactivamente a los clientes.
