El conflicto en Oriente Medio presiona las cadenas de carga aérea internacionales
El actual conflicto entre EE. UU., Israel e Irán está afectando notablemente el transporte aéreo global de carga. En cuestión de días, la capacidad disponible en la red de carga internacional ha disminuido considerablemente. Análisis de la industria informan de una caída de aproximadamente el 22 por ciento.
Los centros de carga aérea clave en Oriente Medio son particularmente afectados. Aeropuertos como Dubái, Doha y Baréin juegan un papel crucial en la red global de vuelos intercontinentales. Conectan los centros de producción en Asia con los mercados de venta en Europa y América del Norte.
A través de restricciones en el espacio aéreo, prohibiciones de vuelos y medidas de seguridad, numerosos vuelos han sido cancelados o desviados considerablemente. Muchas aerolíneas están utilizando rutas alternativas sobre el sur del Mediterráneo o sobre Asia Central. Estos desvíos alargan considerablemente los tiempos de vuelo en algunos casos.
Para la industria de carga aérea, esto significa una escasez temporal de capacidad de carga. Las capacidades de carga en vuelos de pasajeros se están reduciendo significativamente. Al mismo tiempo, los cargueros disponibles están siendo utilizados más intensamente.
La situación es especialmente crítica para los grupos de mercancías que requieren un tiempo preciso. Esto incluye productos frescos, productos farmacéuticos, así como piezas de repuesto para instalaciones industriales y aeronaves. Estas mercancías dependen de conexiones aéreas de carga estables.
Asimismo, la logística de temperatura controlada también sufre por las interrupciones. Los productos frescos de África o América del Sur actualmente solo llegan de manera restringida a los principales centros de transferencia en Oriente Medio. Las demoras en la cadena de frío pueden llevar a pérdidas de calidad.
Los efectos ya se están reflejando en las tarifas de carga. Las primeras observaciones del mercado reportan un aumento en los precios de oferta en las importantes rutas este-oeste. Los cargadores, al mismo tiempo, están tratando de recurrir más a soluciones de transporte alternativas, como el transporte combinado por mar y aire o el transporte marítimo acelerado.
Los proveedores de logística están observando la situación de cerca. Muchos oferentes están evaluando la planificación de rutas dinámica, las reservas de capacidad flexibles y los centros de carga alternativos en Europa y Asia.
El conflicto muestra nuevamente cuán fuertemente las tensiones geopolíticas pueden influir en las cadenas de suministro globales. Especialmente la carga aérea reacciona de manera muy sensible a las restricciones del espacio aéreo y a los desarrollos de seguridad política.
