Maersk reestructura la logística y establece líneas claras
Maersk reacciona ante unos resultados débiles en el área de Logística y Servicios y opta por una reestructuración fundamental. La empresa divide sus actividades en tres segmentos claramente definidos y, al mismo tiempo, reduce alrededor de 1,000 puestos en el área administrativa. El objetivo es una organización más ágil con un mejor control a lo largo de toda la cadena de suministro.
En el centro se encuentra la división en Landside, Forwarding y Solutions. Con esto, Maersk sigue una lógica que se orienta fuertemente hacia los flujos de mercancías reales. Servicios locales como el transporte hacia y desde el terminal, así como el almacenamiento, se agrupan en el segmento Landside. Este área opera de manera muy regional y cercana al cliente.
El segmento Forwarding se encarga del control global del transporte aéreo y marítimo, así como de los tráficos de carga consolidada. Aquí se trata de servicios clásica de expedición, es decir, gestión de transportistas, negociaciones de tarifas y planificación de transportes a través de varios modos de transporte.
Solutions se enfoca en soluciones logísticas complejas. Esto incluye logística por contrato, almacenamiento y conceptos integrados de cadena de suministro para grandes cargadores. En esta área también se encuentra el mayor potencial para servicios con alto margen.
La reestructuración no sorprende. Maersk se había fijado un margen EBIT del 6 por ciento, pero ha fallado claramente en alcanzar este objetivo. Especialmente los llamados transportes de Middle Mile y partes de la logística de almacenamiento se desarrollaron por debajo de las expectativas. Una baja ocupación y una alta presión de costos llevaron a resultados débiles.
Con la reducción de aproximadamente 1,000 puestos, Maersk busca ahorrar anualmente unos 180 millones de USD. Afecta principalmente al área corporativa, es decir, funciones sin contacto directo con el cliente. Al mismo tiempo, se pretende acortar los caminos de decisión y definir claramente las responsabilidades.
Para los clientes, el cambio significa a corto plazo una fase de adaptación. Los contactos cambian, los procesos se reorganizan. Sin embargo, a medio y largo plazo, la nueva estructura puede aportar ventajas, especialmente si los servicios se asignan de manera más clara y se gestionan de manera más eficiente.
La competencia también observa el desarrollo con atención. Proveedores como Kühne y Nagel o DSV podrían intentar ganar cuota de mercado de manera selectiva durante la fase de transición. Al mismo tiempo, el paso de Maersk muestra que los modelos logísticos integrados siguen estando en el foco, aunque con un enfoque más orientado a resultados.
