En la tarde del martes 23 de junio, de repente casi nada se movía en las vías de Alemania. El sistema de radio digital de trenes GSM-R falló en todo el país. Los trenes fueron detenidos en estaciones y en tramos de vías seguras.
Después de aproximadamente dos horas, la interrupción técnica fue resuelta y los primeros trenes pudieron volver a circular. Sin embargo, para el transporte de mercancías, la situación no terminó ahí.
Los trenes de carga circulan en gran parte durante la noche. Por esta razón, el fallo afectó especialmente al sector. En la mañana del 24 de junio, la asociación de los ferrocarriles de mercancías informó que aproximadamente la mitad de sus trenes permanecían parados por toda Alemania y en las fronteras.
El problema: Un tren de mercancías no simplemente vuelve a arrancar tras una interrupción. Los maquinistas, las rutas, las terminales y las transferencias deben ser re-coordinadas. Si un tren se queda detenido demasiado tiempo, más tarde faltará en otro lugar.
Esto provoca un retraso que puede ser notable durante varios días. Los contenedores llegan a las terminales tarde, los trenes de conexión se pierden y los clientes tienen que esperar más tiempo por su mercancía.
GSM-R es la comunicación entre los maquinistas y los despachadores de trenes. Sin esta conexión, el tráfico ferroviario no puede continuar normalmente por razones de seguridad. Que un solo sistema pueda detener el tráfico en toda Alemania plantea preguntas sobre la seguridad técnica.
