El Estrecho de Ormuz sigue siendo un terreno muy difícil para el tráfico marítimo comercial. El domingo se registraron inicialmente solo cuatro pasos, mientras que el sábado fueron 13. Para comparar: también el viernes fueron solo 16. Durante la semana hasta el 21 de agosto, según la UKMTO, se registraron 89 buques que salían y 103 que entraban mediante AIS. La autoridad describe el tráfico registrado como aproximadamente un 90 por ciento inferior al anterior al conflicto. Sin embargo, estas cifras no son completamente precisas. Algunos buques desactivan deliberadamente su AIS. A esto se suman las interferencias en la navegación por satélite en el Golfo. Por lo tanto, es muy posible que haya habido más movimientos de los que son visibles en los sistemas de seguimiento habituales. El riesgo de seguridad también sigue siendo alto. La UKMTO ha reportado desde el 6 de julio un total de 23 incidentes con impactos de proyectiles y daños a buques en el Estrecho de Ormuz y sus alrededores. Desde el lunes se suma otro problema: Estados Unidos ha endurecido significativamente sus sanciones contra Irán. OFAC, la autoridad de sanciones del Ministerio de Hacienda estadounidense, ha incluido en su lista a cerca de 60 personas, empresas y buques. Al mismo tiempo, en el futuro será más fácil sancionar también a empresas extranjeras si apoyan ciertos negocios en los sectores de navegación marítima, aviación, tecnología, oro o digital de Irán. Esto es importante para la logística. OFAC advierte explícitamente también sobre pagos o servicios relacionados con el paso a través de Ormuz. Incluso la aceptación de ciertos servicios de seguros o pasajes iraníes puede generar un riesgo de sanciones.