El ataque al puerto de Mariupol frena la logística en el Mar Negro El puerto de Mariupol, un importante punto de transbordo en el Mar de Azov, se ha visto gravemente afectado tras un ataque dirigido. Según informes actuales, la infraestructura ha sido tan dañada que los procesos centrales en las operaciones del puerto están perturbados. Esto incluye las instalaciones de carga, áreas de almacenamiento y partes de las estructuras del muelle. Mariupol es considerado un nudo logístico significativo para el suministro hacia Crimea y el frente sur. En los últimos años, el puerto ha sido un punto de transbordo central para mercancías a granel como acero, carbón y cereales. Debido a los daños, la capacidad de transbordo disminuye notablemente. Esto impacta directamente en la cadena de transporte regional. Para las navieras y los proveedores de logística, el riesgo operativo está aumentando. Las primas de seguro para viajes a la región están en aumento, especialmente en el ámbito del seguro de transporte de mercancías y del casco de embarcaciones. Al mismo tiempo, se están sobrecargando las rutas alternativas. Puertos en el Mar Negro como Novorossiysk o terminales más pequeñas a lo largo de la costa tendrán que absorber volúmenes adicionales. También están surgiendo cuellos de botella en el lado terrestre. Las conexiones ferroviarias y los transportes por carretera son más exigidos, lo que provoca retrasos en la distribución. La denominada última milla en contextos militares y civiles se vuelve más compleja y menos predecible. La situación actual muestra claramente cuán sensibles son las redes logísticas marítimas a los eventos geopolíticos. Ya las interrupciones puntuales de un puerto pueden tener implicaciones de gran alcance para toda la cadena de suministro.